Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Homenaje a Fernando Esteso

Domingo, 15 de enero de 2006

Durante un año quien esto escribe ha estado homenajeando en imprescindible colaboración con la sinpar señorita Rivera a una veintena de personas o cosas (en algunos casos las diferenciación es imposible) que en un momento dado tuvieron importancia en nuestras vidas. Así de imbéciles han sido las mismas, sí señor, ya lo puede usted decir.



No obstante, a la hora de escribir y posicionarse ante el homenajeado, el egregio autor (yo) siempre ha tomado una actitud cercana a la burla, irónica a veces, sutil en momentos, inteligente muy ocasionalmente (por no abrumar al lector, más que nada) y burra como ella sola en la mayoría de los escritos. De este modo, conseguimos, por un lado, no parecer tan gilipollas como para reconocer que te gusta Torrebruno (es un ejemplo) y por otro lado no vienen coches, puedes pasar.

Pero claro, llega el fatídico momento en el que, mientras leo a Nietsche en mi casa de relax sita en Salvador de Bahía, me llega un telegrama que dice: Soy Ariadna. Stop. Necesitamos un homenaje. Stop. Que sea de Fernando Esteso. Stop. Wenceslao, que te den por culo. Stop.

¡Fernando Esteso!, me digo para mis adentros, pero demasiado alto, por lo que me sale un poco de cerumen de la oreja, que se me llena de hormigas. Una vez solucionado el problema me digo de nuevo, pero esta vez más bajito, ¿cómo puedo escribir algo cómico de Fernando Esteso si es mi héroe? Pero claro, tan bajito me lo digo que no me oigo y no me entero, así que me lo repito más alto y hale, otra vez las malditas hormigas.

Cinco horas después, solucionado el problema y mientras acaricio a mi oso hormiguero, sigo pensando en cómo abordar este homenaje. Sin duda ninguna, el más difícil en mi carrera homenajeística. ¿Qué chistecillo se puede hacer de una persona que protagonizó obras maestras como Los Bingueros, Los Liantes o Los Energéticos, un señor que nos dejó canciones tan bellas como Bellotero Pop o La Ramona y que, además demostró ser todo un artista polifacético presentando como nadie (y eso es así, nadie jamás ha presentado nada de la misma forma) La ruleta de la fortuna? Para mí, era imposible.

En pleno conflicto interno al más puro estilo barojiano, le dije a mi secretaria que, por favor, llamase a Ariadna y le comunicase mi renuncia por motivos personales. No puedo hacer eso, oh, gran escriba, por diversas razones, me contestó. En primer lugar, usted mismo mandó quemar todos los teléfonos de la casa para evitar la tentación de llamar al teléfono del amor, a pesar de que le propusimos que los escondiera o desenchufara por si acaso. En segundo lugar ha quedado Fernando Alonso, y para finalizar, le diré que yo sigo siendo el oso hormiguero, y que siempre me confunde con su secretaria, incluso cuando le mete mano. Lo que pasa es que yo me dejo porque soy tímido y un poco casquivano, lo reconozco.

¡Cáspita! Parece que los astros se han alineado para que todo me salga mal. Pero soy un profesional y, la verdad, Fernando Esteso se merece un gran homenaje. Así que me voy a mi despacho, me siento frente al ordenador que reposa en una flamante mesa de nogal asiático y empiezo a escribir el homenaje que acaba usted de leer, querido amigo, que ocupa, exactamente, un folio, como pide Ariadna. ¡Viva Fernando Esteso!

Por: el homenaje | Personajes | Comentarios (0) | Referencias (0)

Comentarios



Comentar


    Recordar datos